Cirugía del pie

Cirugía del pie en San Sebastián

Cirugía para aliviar el dolor, corregir deformidades y ayudarte a volver a caminar con seguridad.

La cirugía del pie no consiste solo en corregir una forma. Consiste en entender qué está fallando, cómo afecta al apoyo y qué hay que modificar para que el paciente pueda caminar, calzarse y hacer vida normal con más comodidad.

En Clínica Benegas valoramos cada caso desde una visión médica y biomecánica, con capacidad para resolver desde problemas habituales hasta situaciones complejas que necesitan una planificación más experta.

Qué tratamos

Cirugía para recuperar apoyo, función y calidad de vida

Operamos cuando el dolor, la deformidad o la pérdida de función empiezan a limitar la vida diaria. A veces el problema está en la parte delantera del pie; otras, en la planta, en la estructura del arco o en una cirugía previa que no ha dado el resultado esperado.

La clave está en no quedarse en la zona que duele, sino entender qué está provocando esa alteración y qué corrección puede ayudar al paciente a caminar mejor.

Cuándo se plantea la cirugía

La cirugía se plantea cuando el dolor persiste, la deformidad avanza, el pie empieza a sobrecargar otras zonas o el paciente ya no puede caminar, trabajar, hacer deporte o calzarse con normalidad.

También se valora cuando los tratamientos conservadores no han sido suficientes o cuando una intervención anterior requiere una nueva revisión.

Áreas quirúrgicas

Una cirugía adaptada al tipo de pie, al dolor y a la función

Cirugía del antepié

Es una de las áreas más frecuentes de la cirugía del pie. Incluye deformidades de los dedos, alteraciones de apoyo y problemas que dificultan caminar o encontrar un calzado cómodo. La prioridad es corregir sin perder de vista la función global del pie.

Cirugía plantar

Algunos dolores plantares no son simples durezas. Pueden estar provocados por sobrecargas, prominencias óseas o alteraciones del apoyo. Cuando el dolor es incapacitante, hay que valorar si existe una causa que pueda resolverse de forma más definitiva.

Deformidades estructurales

Hay pies que se desestructuran, pierden estabilidad o generan dolor por la forma en la que apoyan. En estos casos, la cirugía busca recuperar una base más funcional, mejorar la marcha y reducir la limitación del paciente.

Método quirúrgico

Cómo trabajamos antes, durante y después de la cirugía

1. Valoración clínica y biomecánica

Antes de indicar una cirugía, analizamos el dolor, la deformidad, el apoyo, la calidad ósea, la actividad del paciente y los tratamientos previos. La clave no es operar más, sino operar cuando toca y con una técnica bien elegida.

2. Planificación de la técnica

No aplicamos la misma solución a todos los pies. La técnica se decide según el tipo de deformidad, el grado de afectación, la estructura del pie y el objetivo funcional. Una buena planificación permite corregir con más precisión y evitar problemas posteriores.

3. Seguimiento hasta el alta

El proceso no termina en quirófano. Controlamos la evolución, el apoyo, la inflamación, la recuperación funcional y la vuelta progresiva a la actividad. El objetivo es que el paciente no solo esté operado, sino realmente recuperado.

Cirugía ambulatoria

Operar el pie sin ingreso y con mayor comodidad

La mayoría de nuestras intervenciones se realizan sin ingreso, con anestesia local o regional y sedación. Esto permite que el paciente esté tranquilo durante la intervención y pueda volver a casa el mismo día.

Esta forma de trabajar hace que el proceso sea más cómodo, más controlado y menos parecido a la idea antigua de una cirugía de pie larga, dolorosa y con grandes periodos de inmovilización.

Quirófano propio y control intraoperatorio

Contamos con quirófano propio equipado con flujo laminar, monitorización constante del paciente, fluoroscopia intraoperatoria y ecografía en quirófano para realizar anestesia ecoguiada.

  • Radiología durante la intervención para comprobar la corrección.
  • Ecografía para localizar con precisión la zona anestésica.
  • Control constante del paciente durante todo el proceso.

Postoperatorio

Un postoperatorio más controlado y menos doloroso

Uno de los grandes avances en la cirugía del pie está en cómo se vive la recuperación. El objetivo no es solo corregir la deformidad, sino reducir al máximo las molestias posteriores y facilitar una vuelta progresiva a la actividad.

La combinación de planificación quirúrgica, menor agresión de los tejidos, anestesia ecoguiada y seguimiento cercano permite que el proceso sea mucho más amable para el paciente.

Anestesia ecoguiada

La anestesia ecoguiada permite localizar con precisión los nervios de la zona a intervenir y anestesiarlos de forma selectiva. Esto ayuda a que el pie se despierte poco a poco y a que el dolor postoperatorio sea mucho más llevadero.

Segunda opinión

Casos complejos, reintervenciones y cirugía previa mal resuelta

La segunda opinión es una de las áreas que mejor refleja nuestro nivel de especialización. Valoramos casos de alta complejidad, deformidades avanzadas, enfermedades muy invalidantes y cirugías previas mal planteadas o mal resueltas.

Estos pacientes suelen llegar con dolor persistente, pérdida de confianza, limitación funcional o dudas sobre si existe una alternativa real. Nuestro trabajo consiste en revisar toda la historia, explorar el pie de nuevo, analizar las pruebas y plantear una solución con criterio quirúrgico.

Si el dolor, la deformidad o una cirugía previa siguen condicionando tu vida diaria, el primer paso es valorar bien el caso y decidir con criterio.